Alexis Tsipras, Primer Ministro griego y líder de Syryza
Alexis Tsipras, Primer Ministro griego.

La discusión sobre el rescate de la economía griega no es sólo producto de la crisis del modelo capitalista y bancario global, sino de la constatación de que la ‘real politik’ que impera en la Unión Europea está socavando su propia unidad.

En juego están dos discursos que, presas o no del eufemismo y la carencia de opciones ideológicas definidas en el sistema de partidos políticos, se posicionan en los roles de David y Goliat. Ninguno atiende al fondo, esto es, que los intereses de la elite que controla el oro alemán seguirán siendo más importantes que la nación helénica humillada durante un quinquenio. Por eso, la vía de salvataje es el dictamen de Alemania sobre el Eurogrupo, el FMI y el Banco Central Europeo. Es lo que ha venido a llamarse por sus críticos «el consenso de Merkel» o «la mirada del cíclope alemán».

Democracia, soberanía financiera y sociedad de derechos garantizados, por parte de Alexis Tsipras, Primer Ministro griego, se enfrentan con la austeridad, la economía de la precariedad laboral y la desconfianza del Eurogrupo. Sin embargo, ambos se mueven con especial astucia en el desfiladero de la tercera vía.

Por sobre las derechas, las izquierdas y el centro, dicen estar ambos, lo cual es paradójico, porque el triunfo de Syryza ha venido a fortalecer la credibilidad de los movimientos de izquierda en España e Italia, pese a que pactó con un partido de derechas para formar gobierno.

Ahora Atenas ha logrado un aplazamiento del programa vigente. Sólo tendrá 4 de los 6 meses solicitados para no seguir dilapidando su democracia y su soberanía. Una salida bastante lejana a las promesas de Alexis Tsipras, quien hace poco insistía en que la reciprocidad era esencial: si Alemania fue rescatada por sus pares en la conferencia de 1953, otorgándosele créditos sin intereses ni moratorias, Grecia merecía el mismo trato.

Así, sea con Piketty, con Fukuyama o con Giddens, la legitimidad de la troika podrá ser valorada globalmente. ¿Una utopía? No del todo. Más real es la encrucijada que comienza el 28 de febrero próximo. Si Merkel y el ‘lobby’ de su partido no logran ahogar los sueños del pueblo helénico, será posible que la dignidad y el etos de la probidad retornen a la Eurozona.

Publicada en http://www.diarioconcepcion.cl/ (pág.2)

Anuncios