DERECHO E IDENTIDAD DE GÉNERO

Afiche de la campaña escolar ‘Lo que levantan las faldas’

Por segundo año consecutivo, la campaña escolar ‘Lo que levantan las faldas’ ha generado polémica en Francia. El viernes pasado un centenar de secundarios de ambos sexos asistieron a clases vistiendo una. Particular manifestación en los liceos de Nantes contra el sexismo, cuyo objetivo es promover el derecho fundamental a la identidad de género y a la orientación sexual. Una reivindicación controvertida, no sólo por liderarla adolescentes en un sistema legal que admite el matrimonio igualitario, sino por exponer las falencias de su modelo de protección a los DD.HH.

En la cuna de las prerrogativas individuales —la nación más multicultural de Europa—, la doctrina imperante de defensa de la igualdad y universalidad de los derechos fundamentales ha confundido su significado: ha terminado imponiendo un solo modelo normativo, en vez de asegurar las condiciones para ejercer libremente las diferencias. Ello, pues la igualdad es una convención y un valor, pero jamás un hecho social o personal; en tanto, la universalidad es un principio objetivo referido a la titularidad y nunca podrá inmiscuirse en cómo se ejerce el derecho. La crítica, entonces, al paradigma igualitarista galo, radica en su tendencia a la uniformidad, que desdeña la protección preferente del vulnerable, rasgo esencial de los derechos humanos.

Durante la última década, en pos de evitar la casuística, ha terminado vulnerando las libertades fundamentales que más había defendido. La restricción administrativa y judicial del uso del velo islámico; el seguimiento de organizaciones religiosas bajo sospecha terrorista; la deportación masiva de gitanos y sus descendientes, aunque tuvieran alguna nacionalidad europea; y, el cierre total de fronteras a refugiados africanos, pese a intervenir en las guerras de Libia y Mali, son ejemplo de ello.

En Chile, este debate recién comienza. Más allá de la posible instauración del matrimonio igualitario por una vía legal, lo que está en juego son derechos declarados y reconocidos internacionalmente: a la identidad de género, a la orientación sexual, a la adopción de niños, y a la conformación de una familia. Sin duda, su garantía legal y constitucional será una larga lucha de reconocimiento.

Publicado en Diario de Concepción, http://www.diarioconcepcion.cl/2014/05/20/#2/z

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