LAVROV EN CHILE

Michelle Bachelet, Presidenta de Chile recibe, junto a Canciller Heraldo Muñoz, al ministro ruso de RR.EE Sérguei Lavrov (fotografía UPI/Revoluciontrespuntocero)

 

El pasado miércoles 30 de abril, la llegada a Chile del Canciller ruso Serguéi Lavrov ha despertado una incipiente polémica entre los especialistas internacionales sobre los efectos que tendrá en la posición chilena ante la ONU. Mientras el ministro Heraldo Muñoz celebraba la visita protocolar, calificada de histórica, y aseguraba la independencia de nuestra nación en temas de DD.HH y seguridad mundial, la señal de amistad con el gobierno derechista de Putin y su ‘realpolitik’ —en plena crisis de Ucrania—quedaba patente. Así, los anuncios de futura colaboración militar, comercial y científica, sin fijar un itinerario, develan las ansias de Rusia sobre su revitalización como una potencia: supremacía energética sobre Europa y control de las macrofinanzas de las Brics. En esa estrategia los gobiernos latinoamericanos son esenciales.

El punto es que en ese juego también se ponen en trance la suerte y la legitimidad de la gobernanza de Naciones Unidas. Varios son los conflictos de competencia del Consejo de Seguridad de la ONU en los cuales Rusia tiene un rol preponderante. Un ejercicio de poder que se bifurca entre su potestad de veto, impidiendo la aprobación de resoluciones, y su autohabilitación de mediador y arbitrador: Odessa y Crimea en Ucrania, la Conferencia de Paz para Siria, el Nuevo Plan Nuclear de Irán y el apoyo al Presidente Maduro en Venezuela, son ejemplos de ello. En cada una de estas crisis, Chile como miembro no permanente del Consejo (2014-2015) debe votar resoluciones y formular recomendaciones que restablezcan la paz y sancionen las violaciones al derecho internacional humanitario y a los DD.HH. Por ello, la recepción de Lavrov no era sólo un acto protocolar con miras a la cooperación y al flujo comercial futuro, sino un hecho relevante sobre la definición que debe adoptar Chile respecto a la ONU y el proyecto paralelo ruso en ciernes.

La discusión de nuestra política exterior y su incidencia en el establecimiento de un nuevo equilibrio político dentro de la ONU, no es sólo una cuestión de la diplomacia, sino un tema gubernamental inescindible de las prerrogativas fundamentales y el modelo de desarrollo económico que la ciudadanía quiere. Chile ya puede debatirlo.

Publicado en Diario de Concepción, Chile, martes 6 de mayo de 2014 (http://www.diarioconcepcion.cl/2014/05/06/#2/z)

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