BACHELET Y EL ENFOQUE DE DERECHOS

Michelle Bachelet Jeria, Presidenta de la República de Chile. Diario El País, España.

Equidad y enfoque de derechos son los dos conceptos que definen transversalmente el programa de Gobierno de Michelle Bachelet. Desde las reformas estructurales hasta las políticas públicas sobre minorías protegidas, todas hacen alusión al desarrollo sustentable a través de la incorporación de los DD.HH como límites y metas de la gestión del Estado. Un ambicioso proyecto en materia normativa y de inversión pública, cuya concreción abrirá el debate sobre las dimensiones de tales prerrogativas y un Estado Social de Derecho.

Lo que pone en juego este paradigma, es tanto una lucha de reconocimiento como la pretensión de crear una democracia constitucional. Un desafío que excede la labor del Ejecutivo, ya que el Parlamento y la Justicia deberán también lidiar con una sociedad civil que está en medio de un escenario complejo. A la crisis de la política tradicional –que se mueve entre el inmovilismo, los discursos personalistas y los conflictos de interés–, se une la emergencia de cierta prensa dedicada a hipervisibilizar las carreras de las autoridades. Así, se sobreexponen y confunden los límites de la ética pública y la criminalidad con sus vidas privadas, provocando el acoso personal y la degradación del diálogo democrático.

El enfoque de derechos, es un modelo pionero de la ONU para diseñar políticas públicas, donde el reconocimiento expreso de determinadas prerrogativas –en la ley o en la Nueva Constitución proyectada–, junto a la creación de una institucionalidad permanente para su fiscalización y la participación ciudadana, dan mayor seguridad jurídica a los sectores más vulnerables. Asimismo, se crean acciones judiciales específicas para su exigibilidad y cumplimiento, llamadas garantías explícitas. El Plan Auge –ahora GES– fue el primero en esta línea. Las reformas al sistema educacional y previsional, y la nueva protección a las mujeres, a los adultos mayores, a los niños, a las personas con capacidades diversas y a las minorías sexuales y étnicas, debieran seguir ese paradigma.

En cada una de esas reformas la equidad es el eje central y puerta de entrada a la realización de nuevos derechos y libertades fundamentales. De cara al próximo cuadrienio, la discusión del modelo de DD.HH que queremos para Chile nos invita a todos.

* Diario de Concepción, martes 11 de marzo del 2014

 

 

 

 

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